Yo fui a un lugar hermoso
yo quise que los ojos míos fuesen catalejos donde los que quiero
hubiesen visto lo que vi
yo creo que mi abuela hubiese llorado si hubiese visto lo que vi
y mi madre… mi madre hubiese tejido unas torres de terciopelo
para que los niños jugasen…
Y tú, no hubieses vuelto nunca a vivir a las Colinas
te hubieses convertido en una rosa de aquel jardín
(todas gritaban sus nombres con colores bellos
como un circo a medio día lleno de locos)
aún creo que dios va allí cuando no me escucha
y se sienta a rezar un rato, esperando que nadie lo vea
Y si yo amase como ama el hombre que habita mi cuerpo
si yo anidara otros cuerpos sigilosos
con habitaciones oscuras
si no pudiese vivir más
y detenerme en el tiempo
como cuando te miro
desde el fondo de las cosas
palidezco.
Y te iré a dejar culatas
y pistones a tu tumba
cuando me sienta enfermo
de inhalar noches como esas
en las que callo
y vaya por ahí
colgado de la luz de las ventanas
con un día triste y herido como cenizas.
lunes, 26 de octubre de 2009
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me gustaron los versos entre paréntesis, siento que se imponen...
ResponderEliminarEduardo,
ResponderEliminarEl título ya me evoca el poema de Lorca "Pequeño Vals Vienés" ("En Viena hay mil ventanas...).
Las estrofas segunda y tercera son las que más me han impactado. En especial los primeros versos de la segunda estrofa: "Y si yo amase como el hombre que habita mi cuerpo" (Genial). Y los últimos versos de la tercera estrofa: "colgado de la luz de las ventanas" (Genial).
Ahora, al releerlo, descubro que hay un último verso (siempre lo terminé con el verso anterior. Creo que el último verso, "con un día triste...", le resta potencia al verso anterior; lo de colgado de la luz de las ventanas me impacta como imagen final ("colgado", ¿dependiendo? ¿ahorcado?,....)