domingo, 6 de diciembre de 2009

Mi casa es un puto laberinto. Cada vez que entro ya puedo despedirme de encontrar la salida. Todo me es ajeno. Todo yo soy extraño para mí mismo. No reconozco pasillos, ni puertas, ni habitaciones. Me asomo a las ventanas y no sé dónde estoy: ¿qué es este paisaje? Deambulo errante por las estancias mal iluminadas, llenas de susurros o de suspiros. Se me pasan las horas y aún no tengo ninguna referencia ni sé dónde aferrarme. Pierdo la noción del tiempo y la distancia. Me siento cansado, aburrido. En una silla de madera me siento. Sopeso las alternativas: ¿busco la salida o me adentro más?
Mi casa está vacía. Al menos esta parte. Aunque a veces veo sombras que se pierden por los rincones. Pero no estoy seguro de que sean personas; son simplemente eso: sombras. Pasan dejando una estela cálida y un escalofrío en mi corazón, pero no perduran. Nada hay en mi casa que deje una huella indeleble. Todo es fugaz, todo se borra.
Hay láminas colgadas en las paredes: fotografías, cuadros, antiguos poemas. A veces encuentro algún espejo, pero no refleja nada.
Con frecuencia he deseado que mi casa se llenara de vida, de color; pero supongo que dejaría de ser mi casa para convertirse en un engendro más ajeno a mí de lo que ya lo es. Y así encuentro un atajo: salto por una ventana a un paisaje desconocido y arrasado, para descansar un rato o para salir de mí mismo o para morir. Sólo para volver a entrar más tarde por una de las cuarenta puertas (o uno de los boquetes en la muralla) y reanudar este peregrinar laberíntico que me lleve al espejo de cuerpo entero donde enfrentaré al minotauro.

3 comentarios:

  1. Oscar...los primeros dos versos son notables. Para lo demás sugiero, porque me suena mejor:

    " Todo me es ajeno. Todo. Soy extraño para mí mismo..."

    " ¿qué paisaje es éste?"

    " se me pasan las horas y no tengo referencia..."

    "estoy cansado, aburrido. En una silla de madera me siento...·"

    Tb creo que los 'pero' frenan un poco el tránsito de imágenes.

    Un abrazo!!

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  2. Oscar, de verdad el tema y el desarrollo son notables... encuentro genial la indefincion entre el hablante, Teseo,el cautivo y el minotauro. Se deja leer por si solo y la vaguedad hace tan atrayente el relato.
    Al final del poema escribes: "reanudar este peregrinar laberíntico que me lleve al espejo de cuerpo entero donde enfrentaré al minotauro" GENIAL!!, pero antes indicas "A veces encuentro algún espejo, pero no refleja nada"... Es ex profeso? Me doy la libertad de preguntarlo ya que puedo acceder al autor. Si no pudiera disfrutaría igual del potente relato.

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  3. Gracias por las sugerencias. Sí, Eduardo, lo de los espejos es totalmente intencionado.

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