martes, 22 de junio de 2010

A manos llenas

Adoro mirarte en medio del silencio
(aunque tú no entiendas bien mi contemplación).
Que existas para mí.
Que seas mi paraíso terrestre.
Amo tus historias.
Tus remembranzas.
Recorrer de nuevo contigo esas calles.
Hilvanar fragmentos descosidos del tiempo.
Que me mires.
Que sonrías.
Que tus manos me hablen en su roce sereno.
Aquí estoy
(y aquí estaré siempre).
Desafiando las horas.
Afrentando descaradamente la tiranía del olvido.
Para darte a manos llenas la vida
O para devolvértela, no sé.

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