martes, 22 de junio de 2010

Luminosidad Silvestre

El sol brilla generosamente.
Hacia dónde mire: vida.
En dónde busque: tú.

Tus pasos desafiando todos los caminos.

No quiero pensarte, pero enciendo un cigarrillo
para dibujar con humo tu boca.
La contradicción dormita:
Las manos hurgan en los bolsillos.
La ceniza hiere al mundo como el dolor al silencio.

Este río que atraviesa el paisaje
tiene la misma quietud de tus piernas al marcharse ayer tarde.

En el cielo una pluma blanca.
Un misterio de pie frente a mi asiento.
Los rieles avanzan con velocidad intermitente.
Los carros se quedan suspendidos en la luminosidad silvestre.
Una escuelita, un columpio, un chilco pariendo flores.
Cerezas sin madurar, un ave surcando el viento.

De nuevo el río, que a cada minuto se te parece más:
Su sonrisa fluvial, sus lunares acuosos.
Su fondo pedregoso que maltrata mis pies
y maravilla mis manos, sin embargo.

2 comentarios:

  1. Es viejísimo... así que pueden destrozarlo!! jajaja

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  2. ¿Habèis besado mariposas
    en fràgiles labios cubiertos
    de nèctar
    y rozado las alas
    de liviana belleza
    que sacuden el aire
    esparciendo en jardines
    colores fecundos?
    De recio capullo os liberàis
    ser voluble
    todo nos daña
    en respuesta el efecto
    no desaparece
    Mariposa
    volvemos al descanso
    rodeada de margaritas
    Mariposa tù.
    Felicidades.

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