El sol brilla generosamente.
Hacia dónde mire: vida.
En dónde busque: tú.
Tus pasos desafiando todos los caminos.
No quiero pensarte, pero enciendo un cigarrillo
para dibujar con humo tu boca.
La contradicción dormita:
Las manos hurgan en los bolsillos.
La ceniza hiere al mundo como el dolor al silencio.
Este río que atraviesa el paisaje
tiene la misma quietud de tus piernas al marcharse ayer tarde.
En el cielo una pluma blanca.
Un misterio de pie frente a mi asiento.
Los rieles avanzan con velocidad intermitente.
Los carros se quedan suspendidos en la luminosidad silvestre.
Una escuelita, un columpio, un chilco pariendo flores.
Cerezas sin madurar, un ave surcando el viento.
De nuevo el río, que a cada minuto se te parece más:
Su sonrisa fluvial, sus lunares acuosos.
Su fondo pedregoso que maltrata mis pies
y maravilla mis manos, sin embargo.
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Es viejísimo... así que pueden destrozarlo!! jajaja
ResponderEliminar¿Habèis besado mariposas
ResponderEliminaren fràgiles labios cubiertos
de nèctar
y rozado las alas
de liviana belleza
que sacuden el aire
esparciendo en jardines
colores fecundos?
De recio capullo os liberàis
ser voluble
todo nos daña
en respuesta el efecto
no desaparece
Mariposa
volvemos al descanso
rodeada de margaritas
Mariposa tù.
Felicidades.